
En un auténtico sabadazo y como actúan los delincuentes el gobierno federal ocupó las insatalaciones de Luz y Fuerza del Centro (LFyC) con efectivos de la Policia Federal Preventiva (PFP). Con lujo de violencia tomaron poseción de una empresa que es propiedad colectiva y social de todos los mexicanos y no del gobierno. Este atentado a las conquistas históricas del pueblo mexicano , demuestran un acto de fascismo como lo hacen los militares golpistas en cualquier partido del mundo. Así "gobernaban" Hitler, Mussolini, Pinochet y Díaz Ordaz.
Cinco días después cientos de miles de personas convocadas por el SME salieron a repudiar el decreto de extinción y despojo; el contingente de electricistas fue el más numeroso y combativo. Se trato de una marcha histórica, colmada de coraje e indignación. Los medios de comunicación como Televisa y TV Azteca apenas "informaron" de la movilización, dijeron que eran 80 mil, cuando algunos medios incluso aceptaron que la plancha del Zócalo se lleno casi 3 veces y ni así todos lograron llegar al mitin. Terminada la marcha vino la mesa de diálogo; "liquidense y luego hablamos" le dijo Gobernación al dirigente sindical, en una actitud prepotente e inaceptable.
El gobierno hace ver al trabajador como "culpable de la quiebra" cuando en realidad ellos ( los de arriba) se embolsan millones de pesos de los recursos públicos, pero llaman "privilegiados" a los electricistas del SME. Sin embargo, la información publicada a partir del suceso contradice esto último, veamos 2 ejemplos de ello:
1. El subsecretario de Electricidad de la Secretaría de Energía, reconoció que la principal carga para la empresa no fue resultado del contrato colectivo de trabajo, sino de la compra de energía a la Comisión Federal de Electricidad y el costo de combustible para su generación.
(La Jornada, martes 27 de octubre de 2009, pág. 3)
2. Previo al cierre de LyFC, la gerencia reportó cuentas por cobrar por al menos $2160 millones, correspondientes a empresas privadas y otros varios millones correspondientes a dependencias gubernamentales, las cuales mantienen el servicio de energía eléctrica debido a convenios con altos funcionarios de este organismo y también por amparos en el Poder Judicial.
(La Jornada, lunes 26 de octubre de 2009, pág. 26)
El gobierno, en voz de los medios, se ha dedicado a desacreditar al SME.
LyFC y CFE cuentan con una red de fibra óptica que permite ofrecer servicios de TV, internet y telefonía a muy bajos costos. Después del ataque al SME, principal opositor a la privatización de la industria eléctrica, se anunció la licitación de una parte de esa red a privados, ofreciendo además la exención de impuestos a los gandores de la misma.
Realmente no sé si el despido de todos los trabajadores o la toma de poseción de LyFC fue bueno o malo; lo que si me queda muy claro es que la manera en la que lo hicieron no fue la más correcta. Estos actos me recordaron a los años 60´s donde la política gubernamental era cada vez más autoritaria. Seguramente las manifestaciones y batalles verbales seguirán, y la conclusión no será nada buena ni para el SME, ni para el gobierno, ni para la misma sociedad que es la que paga las consecuencias con tanto alboroto. Finalmente no nos queda más que esperar a que esta situación tan desgastante termine.
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